El peso mexicano cerró el 14 de septiembre de 2026 en 17.1482 unidades por dólar, lo que representó una caída del 1.05% o 17.7 centavos respecto al día anterior. Este retroceso marcó la mayor depreciación intradía desde el 23 de junio del mismo año, cuando la moneda nacional se depreció un 1.12%, de acuerdo con datos de mercado.

El movimiento se atribuye principalmente a la expectativa de que la Reserva Federal de Estados Unidos aumente su tasa de interés en su próxima reunión. El mercado asigna una probabilidad superior al 90% a esta subida, lo que ha fortalecido al dólar frente a otras divisas. Además, las tensiones en Medio Oriente han generado incertidumbre en los mercados internacionales, contribuyendo a la aversión al riesgo y al fortalecimiento del billete verde.

El Índice Dólar (DXY), que mide el desempeño del dólar frente a una cesta de seis monedas de referencia, registró un incremento del 0.32%, situándose en 99.39 puntos. Este fortalecimiento del dólar, combinado con el repunte en los rendimientos de la deuda soberana estadounidense y las incertidumbres en sectores como el tecnológico y energético, ha impulsado una mayor demanda de cobertura en dólares, afectando negativamente al peso mexicano.

Felipe Mendoza, analista de Mercados en EBC Financial Group, señaló que el endurecimiento de las expectativas monetarias globales y las incertidumbres en diversos sectores han desplazado temporalmente los atractivos del diferencial de tasas de interés que favorecían al peso. Este contexto es relevante porque una depreciación del peso puede encarecer las importaciones, afectar la inflación y tener implicaciones en la política monetaria del Banco de México.

La depreciación del peso mexicano refleja la sensibilidad de la moneda nacional a factores externos, como las decisiones de política monetaria en Estados Unidos y las tensiones geopolíticas internacionales. En resumen, la combinación de expectativas de alza en las tasas de interés por parte de la Fed y las tensiones en Medio Oriente fortaleció al dólar y generó una mayor aversión al riesgo en los mercados internacionales.