Ante más de 380 mil accidentes de tránsito terrestre registrados en zonas urbanas y suburbanas de México durante 2025, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Quálitas difundió recomendaciones para reaccionar ante un frenado de emergencia y reforzar el mantenimiento del vehículo como parte de la conducción preventiva.

En un automóvil equipado con sistema antibloqueo de frenos (ABS), la recomendación es retirar el pie del acelerador y presionar el pedal de freno con firmeza y de manera continua, sin bombearlo, mientras el sistema regula la presión para evitar el bloqueo de las ruedas y conservar la capacidad de dirección. También se sugiere mantener la vista hacia una trayectoria segura y evitar movimientos bruscos del volante.

En condiciones de lluvia o baja adherencia, reducir la velocidad y aumentar la distancia entre vehículos permite contar con mayor espacio para detenerse; en superficies mojadas, con tierra o arena se pierde más del 50% de adherencia respecto al asfalto seco. La prevención comienza antes de pisar el freno: mantener distancia adecuada, respetar los límites de velocidad y conservar la atención en el camino.

El mantenimiento incluye atender ruidos, vibraciones o cambios en el recorrido del pedal de freno; verificar presión, desgaste y posibles daños en los neumáticos; mantener el líquido de frenos y demás fluidos en los niveles indicados por el fabricante, y comprobar luces y limpiaparabrisas, especialmente antes de conducir con lluvia o de noche.

Pancho Name, piloto profesional de Rally y vocero de Conducta Vial Quálitas, señaló que en una emergencia no hay tiempo para improvisar y que mantener la mirada en el camino, las manos firmes en el volante y frenar con decisión puede hacer una diferencia. Majo Rodríguez, piloto profesional de autos de carreras y tractocamiones y vocera del mismo programa, afirmó que revisar frenos y neumáticos debe convertirse en un hábito, y Alex Reyes, piloto de automovilismo y vocero, indicó que anticiparse, mantener el vehículo en buenas condiciones y dejar espacio para reaccionar son hábitos que ayudan a disminuir riesgos.