El gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, entregó reconocimientos al mérito y altruismo a familias de personas donantes de órganos y tejidos con fines de trasplante, en una ceremonia realizada en el Hospital General, el único hospital público autorizado para realizar trasplantes en la entidad. Durante el acto se informó que en lo que va del año se han realizado 68 donaciones en Querétaro.

La conmemoración se llevó a cabo en el marco del Día Nacional de la Donación y Trasplantes de Órganos y Tejidos, que se celebra en México cada 26 de septiembre para crear conciencia sobre la importancia de donar y salvar vidas. Según las autoridades, estas 68 donaciones representan una esperanza de vida para quienes están en lista de espera de un órgano o tejido.

El gobernador Kuri González destacó la voluntad de los queretanos de ayudar a quien lo necesita y afirmó que en ese momento la palabra donar se transforma y da vida a nombres, rostros e historias. Asimismo, reconoció el talento y la entrega del personal médico y de los equipos de salud que hacen posibles las donaciones y los trasplantes, y subrayó que en esta labor hay preparación y sensibilidad para acompañar a las familias.

"Agradecerle muchísimo a todas y los doctores, a todas las enfermeras que trabajan en el sector salud del estado de Querétaro. Les agradezco muchísimo por su trabajo incansable las 24 horas del día porque verdaderamente lo que hacen es dar esperanza en los momentos más complicados de la gente", expresó el mandatario estatal.

La secretaria de Salud, María Martina Pérez Rendón, enfatizó que más que conmemorar una fecha, este 26 de septiembre simboliza la oportunidad para reconocer historias de familias que en uno de los momentos más difíciles de sus vidas tuvieron la generosidad y fortaleza de decir sí a la donación de órganos, así como de personas que esperaron durante meses o incluso años una oportunidad para seguir viviendo.

"A nombre de la Secretaría de Salud del Estado de Querétaro, quiero decirles, no hay otra palabra más que gracias. Gracias por transformar el dolor en esperanza, por permitir que su ser querido permanezca dando vida. Su generosidad no se mide solamente en un acto, se mide en vidas que continúan, en familias que vuelven a reunirse, en personas que pueden mirar hacia el futuro", indicó la funcionaria.

Pérez Rendón ratificó que desde la Secretaría de Salud seguirán trabajando para fortalecer los procesos de donación y trasplante, ampliar sus capacidades y consolidar una atención cada vez más oportuna, profesional y humana para quienes esperan una segunda oportunidad. También reconoció el esfuerzo, dedicación, trabajo y profesionalismo de todos los integrantes de los equipos en los distintos hospitales, y agradeció al gobernador por el respaldo al sector salud y por sumar esfuerzos para incentivar la cultura de la donación.

En representación de las familias donantes, Martha Teresa Zavala Martínez hizo un llamado a incentivar la donación de órganos y tejidos, y señaló que más que un acto altruista constituye un acto solidario y de amor que representa una oportunidad de vida para quienes requieren un trasplante como alternativa para mejorar su estado de salud y, en algunos casos, preservar su vida.

Por su parte, Reyna Espitia Montoya, paciente receptora de riñón, y José Ricardo Arias Ramírez, paciente receptor de córnea, agradecieron la decisión de las familias que hicieron posible que llegara la llamada esperada para recibir la noticia que les cambió la vida y les dio una nueva oportunidad para continuar y lograr sus anhelos.

Previo al pase de lista a los Donadores de Órganos y Tejidos con Fines de Trasplantes, a cargo de la coordinadora de Trasplantes, Ana Sofía Ortiz Torres, el gobernador colocó de manera simbólica la hoja en el Árbol de la Vida con el lema "Donar es un Regalo de Vida"; cada hoja representa una historia y una decisión que sigue dando frutos.

En México, la donación y el trasplante de órganos y tejidos forman parte de las estrategias de atención a pacientes con enfermedades crónicas y terminales. Este proceso se encuentra regulado por el marco jurídico sanitario y se desarrolla mediante la participación coordinada de instituciones de salud, profesionales médicos, personal de enfermería, trabajo social, psicología, autoridades sanitarias y organismos especializados.