El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, expresó su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ante la situación que prevalece en el Instituto Nacional Electoral (INE) y sostuvo que los señalamientos hacia ese organismo deben sustentarse en evidencias claras, objetivas e incontrovertibles, alejadas de especulaciones o intenciones políticas.

En un posicionamiento difundido este 6 de noviembre de 2026 en Morelia, el mandatario estatal señaló que la vida democrática exige conducirse con apego al Estado de derecho y transparencia en cada acto y decisión. Afirmó que la legitimidad de las instituciones depende de su capacidad de ser impecables frente al pueblo y que la democracia institucional debe responder sin sesgos.

Respecto de las investigaciones en curso, Ramírez Bedolla afirmó que la red de proveedores de materia electoral no es reciente y cuenta con antecedentes que, dijo, exigen revisar su origen, alianzas empresariales y decisiones institucionales. En esa red mencionó a los hermanos José Alfredo y Raymundo Hernández Casillas —vinculados a la Secretaría de Gobernación en los años ochenta y al CISEN— y sus nexos con Juan Carlos Padilla Aguilar.

El gobernador michoacano subrayó que una investigación sólida y rigurosa por parte de las autoridades competentes es fundamental para dar certidumbre a la ciudadanía, combatir la impunidad y fortalecer la confianza pública en el sistema de justicia. Defendió el derecho de las y los mexicanos a contar con información fidedigna, oportuna y libre de manipulación.

Asimismo, reiteró el respaldo de su administración a la presidenta de la República para velar por la integridad democrática de México y refrendó la adhesión de Michoacán a los principios de la Cuarta Transformación, al sostener que el ejercicio del poder público debe buscar el beneficio colectivo y la justicia social.