Durante los primeros ocho meses de 2026, el mercado mexicano de vehículos electrificados registró un crecimiento notable. De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), se comercializaron 129,359 vehículos eléctricos e híbridos, lo que representa un aumento del 46.1% respecto a las 88,529 unidades vendidas en el mismo periodo de 2025. Con estas cifras, los vehículos electrificados alcanzaron el 12.8% del total de automóviles vendidos en el país.

El desglose por tipo de tecnología revela que los vehículos híbridos convencionales (HEV) lideraron las preferencias con 77,012 unidades vendidas. Les siguieron los híbridos enchufables (PHEV) con 18,696 unidades y los vehículos totalmente eléctricos (BEV) con 16,605 unidades. Destaca especialmente el crecimiento de los PHEV, que registraron un incremento del 222.4% en comparación con el mismo periodo del año anterior, consolidándose como la categoría de mayor expansión.

Diversos factores explican este dinamismo. La creciente oferta de modelos electrificados en el mercado mexicano ha brindado a los consumidores más opciones para elegir. A ello se suman los beneficios fiscales y las iniciativas gubernamentales que promueven la movilidad sustentable, así como un interés cada vez mayor de los compradores por alternativas más limpias y eficientes. Estos elementos han incentivado la adopción de tecnologías eléctricas e híbridas en el país.

No obstante, el incremento en las ventas contrasta con una caída en la producción nacional de vehículos electrificados. Durante el primer semestre de 2026, la fabricación de estas unidades disminuyó un 57% en comparación con el mismo periodo de 2025, al pasar de 110,002 a 47,411 unidades. Esta reducción se atribuye, en parte, a la desaceleración de la demanda en el mercado estadounidense y a ajustes en las condiciones comerciales.

A pesar de este desafío, las proyecciones para el futuro son optimistas. Se estima que para 2040, el 66% de las ventas de vehículos de pasajeros en México corresponderán a vehículos eléctricos puros. Esta perspectiva se sustenta en la transición energética que impulsa el gobierno mexicano y en los planes de expansión de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que buscan incorporar esquemas de atracción de capital privado y proyectos mixtos. El reto será consolidar el crecimiento y superar la dependencia de componentes importados.