El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) integra acciones, procesos y prácticas para identificar riesgos, prevenir incidentes y detectar áreas de oportunidad en la atención médica que brinda en todas sus unidades, como parte de la seguridad del paciente, informó la doctora Claudia Contreras Frías, gestora de Calidad del IMSS en la representación Ciudad de México Sur.

Contreras Frías señaló que entre los riesgos que pueden presentarse durante el proceso de atención están los relacionados con la administración de medicamentos, las caídas, las infecciones asociadas a la atención en salud y las posibles fallas en la comunicación entre los integrantes del equipo de salud.

Para disminuir estos riesgos, indicó que en la administración de medicamentos se establecen barreras de seguridad como la identificación del paciente y la doble verificación durante la preparación y administración de medicamentos de alto riesgo, lo que permite confirmar que el medicamento corresponde al paciente, con la dosis y vía de administración correctos.

La especialista explicó que la comunicación efectiva es una herramienta esencial, particularmente durante los cambios de turno, traslados del paciente, cambios de servicio y la participación de diferentes profesionales en la atención. Para ello, dijo, la información debe transmitirse de manera clara, precisa y oportuna.

Contreras Frías destacó que la notificación de eventos adversos e incidentes permite al Instituto transformar la experiencia cotidiana en oportunidades de mejora. Reportar un riesgo detectado o que ocurrió permite determinar las causas que lo originan, analizar la efectividad de los controles existentes y establecer medidas preventivas. Estos eventos pueden estudiarse mediante herramientas como el análisis causa raíz, que identifica los factores que contribuyeron a una situación de riesgo. La especialista afirmó que su finalidad no es buscar culpables, sino reconocer fallas o áreas de oportunidad en los procesos para corregirlas y reducir al mínimo la probabilidad de que un incidente similar vuelva a presentarse.

Estas prácticas se integran en las Acciones Esenciales para la Seguridad del Paciente, que contemplan la identificación correcta; la comunicación efectiva; la seguridad en el proceso de medicación; la seguridad en los procedimientos; la reducción del riesgo de infecciones asociadas a la atención en salud; la prevención de caídas; el registro y análisis de eventos, así como el fortalecimiento de una cultura de seguridad.