Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, líder histórico de la izquierda mexicana y figura central en la transición democrática del país, falleció el miércoles 28 de octubre de 2026 a los 92 años. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó el deceso y destacó su papel en la transformación política de México. La noticia provocó una ola de reacciones entre militantes, académicos y funcionarios, quienes reconocieron su impulso a la participación ciudadana y la pluralidad partidista.

El jueves 29 de octubre se realizó una ceremonia fúnebre privada en la capilla principal del Panteón Francés de la Ciudad de México. El ataúd de Cárdenas, cubierto con la bandera nacional y adornado con flores rojas y blancas, fue acompañado por retratos suyos en distintas etapas de su vida. Asistieron sus hijos Lázaro, Cuauhtémoc y Camila, así como la presidenta Sheinbaum y la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada. La mandataria montó una guardia de honor junto a la familia en señal de respeto.

Hijo del expresidente Lázaro Cárdenas, Cuauhtémoc Cárdenas fue una figura determinante en la democratización de México. En 1988, su candidatura presidencial por el Frente Democrático Nacional (FDN) estuvo marcada por denuncias de fraude electoral, lo que lo llevó a romper con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y fundar en 1989 el Partido de la Revolución Democrática (PRD). En 1997 se convirtió en el primer jefe de Gobierno electo de la Ciudad de México.

Diversas figuras políticas lamentaron su fallecimiento. El expresidente Vicente Fox destacó su contribución a la apertura democrática del país, mientras que el exmandatario Andrés Manuel López Obrador lo calificó como el “precursor del movimiento democrático” en la historia reciente de México. También legisladores, gobernadores y dirigentes partidistas reconocieron su congruencia y su defensa de las causas sociales.

El legado de Cuauhtémoc Cárdenas es fundamental para entender la evolución política de México hacia una democracia más plural y participativa. Su integridad y compromiso con la justicia social y la soberanía nacional lo convirtieron en un referente indiscutible de la política mexicana. Su fallecimiento cierra una etapa, pero su influencia permanece en las instituciones y en las nuevas generaciones que defienden el voto libre y la participación ciudadana.