El rey Harald V de Noruega, decano de los monarcas europeos, falleció este viernes a los 89 años, según anunció el Palacio real. Su hijo Haakon se convierte automáticamente en el nuevo monarca.

“Con profunda tristeza anunciamos que Su Majestad el rey Harald nos dejó el día de hoy. El rey Harald falleció apaciblemente en el hospital nacional (Rikshospitalet) el viernes 28 de agosto”, indicó el Palacio en un comunicado.

El monarca padecía anemia hemolítica, una enfermedad de la sangre que se manifiesta en una destrucción anormalmente rápida de los glóbulos rojos.

Pese a los reiterados problemas de salud de los últimos años, Harald V se había negado a abdicar, alegando que había jurado su cargo de por vida ante el Parlamento.

Desde el jueves, casi toda la familia estuvo acompañando al monarca, hospitalizado desde el 17 de agosto, incluido el hijo de la princesa heredera Mette-Marit, Marius Borg Høiby, condenado recientemente a cuatro años de cárcel por dos violaciones.

Tras conocerse que su estado de salud era “extremadamente grave”, numerosos ciudadanos pasaron frente al Palacio real para depositar flores en honor al rey. Al anunciarse el fallecimiento, la bandera que ondea sobre el palacio fue puesta a media asta.

El heredero al trono, el príncipe Haakon, de 53 años, se convierte automáticamente en rey. Ahora le corresponderá informar al gobierno del deceso y convocar a sus miembros.

Por el momento, el primer ministro Jonas Gahr Store expresó su “profunda tristeza” por la muerte del soberano.