Heidi Klum volvió a convertirse en el centro de atención durante la celebración de Halloween 2026. La modelo alemana organizó la vigésima quinta edición de su tradicional fiesta anual en Nueva York, donde impactó a los invitados al aparecer caracterizada como una gigantesca mano cercenada. El evento, reconocido por sus elaboradas producciones, confirmó una vez más su título como la Reina de Halloween.

El disfraz consistió en una réplica hiperrealista de su propia mano izquierda, con detalles como largas uñas rojas, anillos personales y un tatuaje con el nombre de su esposo, Tom Kaulitz. La parte superior mostraba una muñeca ensangrentada con ligamentos y tendones colgando, mientras que el rostro de Klum aparecía en el centro de la palma, con sangre goteando de su boca para añadir un efecto más impactante.

La preparación del atuendo requirió entre cinco y seis horas de trabajo, aunque su concepción y creación comenzaron un año antes. Klum colaboró con el especialista en efectos especiales Mike Marino y su equipo de ProRenFX, quienes utilizaron escaneos detallados de su mano para crear una réplica exacta. Además, se diseñó una estructura interna para soportar el peso y volumen del disfraz, permitiendo que la modelo se moviera con relativa facilidad durante la fiesta.

La celebración se llevó a cabo en el restaurante Cathédrale de Nueva York y contó con la presencia de numerosas celebridades, entre ellas los actores Neil Patrick Harris y David Burtka, quienes asistieron disfrazados como una inquietante pareja de gemelos. La hija de Klum, Leni Klum, también estuvo presente, caracterizada como Miss Piggy.

Este disfraz refleja la dedicación de Klum a la festividad y su capacidad para innovar año tras año. A lo largo de su trayectoria ha presentado caracterizaciones memorables como un gusano gigante, Medusa, E.T. y Fiona de Shrek. Su compromiso con la creatividad y el detalle ha establecido un estándar en las celebraciones de Halloween, inspirando a otros a elevar el nivel de sus propias producciones.