El director técnico de la Selección Colombia, Néstor Lorenzo, ofreció declaraciones en rueda de prensa el 2 de octubre de 2026, en las que reconoció que el combinado nacional atraviesa una fase de construcción y formación. Con autocrítica, el entrenador admitió que el equipo aún no está armado, en la antesala del partido amistoso contra Paraguay, programado para ese mismo día a las 7:00 p.m. en Harrison, Nueva Jersey, Estados Unidos.

Este encuentro representa el segundo de los tres amistosos planificados para la presente fecha FIFA. El primero se disputó el 27 de septiembre en Baltimore, donde Colombia empató 1-1 contra México. Lorenzo aprovechó la instancia para subrayar la importancia de este proceso de renovación tras el Mundial de 2026, especialmente ante las retiradas de figuras clave como James Rodríguez y Juan Fernando Quintero.

Para esta convocatoria, el técnico incluyó a jóvenes talentos con poca experiencia en la selección absoluta, entre ellos Juan Manuel Rengifo, Yáser Asprilla y Matías Orozco. Asimismo, decidió dar descanso a jugadores habituales como Luis Díaz, Jéfferson Lerma y el arquero Camilo Vargas, con el objetivo de gestionar las cargas físicas y evaluar nuevas alternativas para el próximo ciclo mundialista.

En cuanto al rival, Paraguay, dirigido por el argentino Gustavo Alfaro, viene de una victoria 2-0 sobre Bolivia el 27 de septiembre en Washington, con un doblete de Miguel Almirón. Lorenzo describió a la selección paraguaya como un equipo ordenado, que sabe lo que quiere y que explota bien sus recursos, lo que anticipa un desafío exigente para la formación colombiana.

Este proceso de renovación resulta relevante porque busca consolidar una nueva generación de futbolistas que puedan mantener y mejorar el rendimiento de la selección en futuras competiciones internacionales. La inclusión de jóvenes promesas y la gestión estratégica de jugadores experimentados son pasos clave para construir un equipo competitivo de cara al próximo ciclo mundialista.