La Secretaría de Desarrollo Turístico del Estado de Puebla y autoridades municipales anunciaron la primera edición de la Feria del Elote y Esquite, que se realizará del 26 al 27 de septiembre en Tlaltenango, con la participación de 42 expositores. El evento busca apoyar a productores de maíz criollo, impulsar a las cocineras tradicionales y fomentar la llegada de visitantes.

Las actividades comenzarán a las 11:00 horas, con acceso gratuito, y estarán acompañadas de presentaciones artísticas y culturales, así como de la venta de artesanías y productos de la región. Los expositores ofrecerán el platillo tradicional en diferentes presentaciones y con diversos ingredientes, a precios accesibles.

Durante el anuncio, el director de Profesionalización y Regulación Turística, Luis Miguel de la Rosa Bachbush, quien acudió en representación de la secretaria de Desarrollo Turístico, Carla López-Malo Villalón, expuso que para el gobernador Alejandro Armenta Mier es de vital importancia continuar con la promoción de los 217 municipios a fin de fomentar el turismo, y señaló que este evento gastronómico contribuye con la llegada de visitantes. Asimismo, destacó que Puebla ocupa el cuarto lugar nacional en número de visitantes, por lo que el fortalecimiento de las actividades turísticas contribuye al beneficio de toda la cadena productiva.

El presidente municipal de Tlaltenango, José Luis Hinorosa Ramírez, reconoció el apoyo del Gobierno del Estado para promover esta iniciativa comunitaria y señaló que la localidad se encuentra en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Huejotzingo y cumplirá 500 años de su fundación a finales de 2026. Por ello, extendió la invitación a las y los poblanos, especialmente a quienes viven en la capital del estado, para acudir a la feria, degustar elotes, esquites y chileatole, así como conocer atractivos turísticos de la comunidad, entre ellos una casa de hacienda, el cenote Almolo y una iglesia del siglo XVI.

Por su parte, el jurídico municipal, Tomás Fuentes Muñoz, informó que Tlaltenango cuenta con vestigios de asentamientos chichimecas y nahuas. Añadió que en la iglesia existe una placa con fecha de 1853, la cual refiere que en aquella época la población enfrentó un brote de cólera y que sus habitantes atribuyeron su recuperación al consumo de agua del manantial de la comunidad.