La resistencia antimicrobiana (RAM) ocurre cuando microorganismos como las bacterias desarrollan mecanismos para sobrevivir a los antibióticos, lo que convierte infecciones comunes en enfermedades difíciles de tratar. Este fenómeno se ha acelerado por el uso indebido y excesivo de estos medicamentos, y representa una de las mayores amenazas para la salud pública a nivel mundial.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2023 una de cada seis infecciones bacterianas comunes confirmadas en laboratorio fue resistente a los antibióticos. Entre 2018 y 2023, la resistencia aumentó en más del 40% de las combinaciones de bacterias y medicamentos vigiladas, lo que evidencia un deterioro acelerado de la eficacia de los tratamientos disponibles.

En México, la RAM provocó 48,000 muertes en 2021 y más de 3 millones de casos de infecciones resistentes, de acuerdo con datos oficiales. Instituciones como la Secretaría de Salud y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) han implementado estrategias para combatir este problema, entre ellas la Estrategia Nacional de Acción contra la Resistencia a los Antimicrobianos publicada en 2018, que establece objetivos y líneas de acción para controlar y reducir este riesgo.

La OMS advierte que, si no se toman acciones efectivas, para 2050 las muertes relacionadas con la RAM podrían superar las defunciones por cáncer. Además, esta problemática incrementa los costos de atención médica debido a hospitalizaciones prolongadas y la necesidad de tratamientos más complejos, lo que afecta tanto a los sistemas de salud como a las familias.

México ha adoptado medidas como la regulación de la venta de antibióticos solo con receta médica desde 2010 y la creación de la Red Hospitalaria de Vigilancia Epidemiológica. Sin embargo, los expertos coinciden en que es esencial continuar con esfuerzos coordinados entre el gobierno, las instituciones de salud y la sociedad para promover el uso responsable de los antibióticos y desarrollar nuevas terapias efectivas que permitan enfrentar esta creciente crisis de salud pública.