El encuentro "Viva el Mariachi" celebrará su quinta edición del 6 al 8 de noviembre de 2026 en Ciudad Guzmán, Jalisco, con el respaldo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México a través del Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC). La iniciativa, creada por René Mejía Jacobo, convoca a cerca de 300 músicos y recibe a agrupaciones de distintas regiones del país y de Estados Unidos, con actividades abiertas al público.

Durante tres días, niñas, niños y jóvenes de distintos municipios y estados participan en clases magistrales con músicos de agrupaciones como el Mariachi Vargas de Tecalitlán, el Nuevo Tecalitlán y Los Camperos, además de conferencias, ensayos colectivos y presentaciones públicas. El cierre incluye un desfile por las calles de Ciudad Guzmán y un mariachi monumental que interpreta el repertorio trabajado en las jornadas.

Mejía Jacobo, licenciado en Música Popular, originario de Guadalajara y radicado en Zapotitlán, Jalisco, ha dedicado más de 25 años a la enseñanza musical con infancias y juventudes. Tras impulsar dos orquestas infantiles, identificó que reunir instrumentos y recursos para una agrupación sinfónica resultaba complejo en comunidades pequeñas, por lo que encontró en el mariachi una alternativa accesible con el mismo potencial educativo.

"Invitamos a músicos de gran trayectoria porque queremos que los niños reciban ese conocimiento desde el inicio. Existen muchos festivales para músicos profesionales, pero muy pocos pensados para quienes apenas comienzan", señaló Mejía en entrevista. El objetivo, agregó, no es solamente hacer música: "buscamos formar mejores personas a través de la música de mariachi y recuperar una historia musical que nos ha dado identidad en el mundo".

El proyecto incluye una metodología para la enseñanza del género dirigida a niveles inicial e intermedio, que combina lectura musical, interpretación instrumental y trabajo colectivo, y que ya se replica en distintos espacios de formación dentro y fuera de México. Mejía considera que el crecimiento del encuentro confirma que la música también fortalece los vínculos entre comunidades.

El mariachi ocupa un lugar central en la iniciativa como expresión artística y patrimonio vivo. Desde que la UNESCO lo inscribió en 2011 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, Mejía asumió el compromiso de contribuir a su preservación mediante la formación de nuevas generaciones. "Es un círculo de protección para niñas, niños, jóvenes y también para sus familias", afirmó.

El fundador espera que "Viva el Mariachi" continúe y que cada participante regrese a su comunidad con nuevas herramientas musicales y la convicción de compartir lo aprendido. "Queremos ver mejores personas en las comunidades. Que las niñas, los niños y los jóvenes sean ejemplo para otros, que convivan, que trabajen juntos y que la música siga siendo el camino para fortalecer nuestras comunidades", expresó.