La Secretaría de Marina informó que los mandos navales de Manzanillo, Colima; Lázaro Cárdenas, Michoacán, y Acapulco, Guerrero, se encuentran preparados ante la presencia del huracán Vance, que se mantiene en categoría 1 en el Pacífico mexicano. El fenómeno se ubicaba aproximadamente a 426 kilómetros al sur-suroeste de Lázaro Cárdenas y a 538 kilómetros al sur de Manzanillo, de acuerdo con el reporte del 25 de octubre de 2026.

Como parte del Plan Marina, la dependencia mantiene un despliegue conjunto de 9,193 elementos navales en las tres regiones. La Sexta Región Naval, con sede en Manzanillo, Colima, cuenta con 5,107 elementos, siete Brigadas de Respuesta a Emergencias, 112 vehículos, cinco buques, 16 embarcaciones, tres plantas potabilizadoras y dos cocinas móviles. La Octava Región Naval, con sede en Acapulco, Guerrero, dispone de 3,017 elementos, dos Brigadas de Respuesta a Emergencias, 55 vehículos, un buque, 16 embarcaciones, seis plantas potabilizadoras de agua, dos cocinas móviles y 2,072 efectos de equipo de zapa. En tanto, la Décima Sexta Zona Naval, con sede en Lázaro Cárdenas, Michoacán, tiene 1,069 elementos, dos Brigadas de Respuesta a Emergencias, 79 vehículos, cuatro buques, dos embarcaciones, una planta potabilizadora y dos cocinetas móviles.

Según la Secretaría de Marina, Vance provoca cielo nublado a cerrado, chubascos, tormentas eléctricas, rachas de viento fuerte y oleaje elevado sobre el sur de Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Ante estas condiciones, la dependencia exhortó a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales, atender las recomendaciones de las autoridades y adoptar las medidas preventivas correspondientes.

Como medida preventiva, continúa el cierre a embarcaciones menores en Acapulco e Ixtapa Zihuatanejo, Guerrero, así como a todo tipo de navegación en Lázaro Cárdenas, Michoacán. La Secretaría de Marina indicó que el Plan Marina permanece activo con el objetivo de salvaguardar la vida humana, brindar apoyo oportuno a la población y reducir los riesgos derivados de los fenómenos hidrometeorológicos.