El cáncer de colon es uno de los tipos de cáncer más comunes en hombres y mujeres, ocupando el tercer lugar entre los tumores más frecuentes, de acuerdo con la Sociedad Americana Contra el Cáncer. Aunque el riesgo aumenta después de los 50 años, en los últimos años se ha observado un incremento de casos en personas menores de esa edad. Los tumores suelen desarrollarse a partir de pólipos, crecimientos anormales que pueden transformarse en adenocarcinoma, y los pólipos adenomatosos tienen un riesgo elevado de evolucionar a cáncer maligno.

Reconocer las señales de alerta es fundamental para acudir a una valoración médica oportuna. Entre los síntomas que requieren atención se encuentran los cambios en los hábitos intestinales, como alteraciones en la frecuencia (diarrea o estreñimiento) o en la consistencia de las evacuaciones, así como la sensación persistente de evacuación incompleta. Estos cambios no deben ignorarse, especialmente si se mantienen durante varias semanas.

Otro signo de alarma es el sangrado rectal o la presencia de sangre en las heces, ya sea fresca o mezclada con ellas. El Dr. Kamal, citado en el artículo de Infobae, resalta que un síntoma como sangre en las heces siempre es anormal y, aunque ocurra solo una vez, merece atención médica. Asimismo, el dolor abdominal o pélvico persistente, los cólicos que no ceden y la pérdida de peso inexplicable son motivos para consultar a un especialista.

El cáncer colorrectal puede avanzar sin síntomas en sus primeras etapas, por lo que la detección temprana es clave. La Sociedad Americana Contra el Cáncer y el Houston Methodist Neal Cancer Center recomiendan iniciar la colonoscopía de tamizaje a partir de los 45 años en personas con riesgo promedio. Quienes tienen mayor riesgo deben consultar con su médico sobre la edad y frecuencia adecuadas para el estudio.

Además de la detección oportuna, la adopción de hábitos saludables contribuye a disminuir el riesgo de cáncer colorrectal. Una dieta equilibrada, evitar el consumo de tabaco y alcohol, así como realizar actividad física de forma regular, son medidas recomendadas por los especialistas. La información actualizada sobre esta enfermedad en México subraya la importancia de atender las señales de alerta para mejorar los resultados en el tratamiento.