Con la apertura de la muestra “Francia-México, 200 años de relación y amistad: resonancias, disonancias y contrapuntos” en la Biblioteca Vasconcelos, inició la Gran Fiesta Franco-Mexicana, un programa cultural con el que ambos países conmemoran el Bicentenario de sus relaciones diplomáticas. La exposición fue inaugurada la tarde del 1 de septiembre de 2026 y permanecerá abierta al público hasta el 18 de octubre.

La muestra propone un recorrido por la historia compartida entre ambas naciones a partir de sus encuentros, influencias mutuas y episodios complejos. A través de reproducciones de documentos históricos y artísticos, fotografías, publicaciones y testimonios, reconstruye el vínculo desde las personas que contribuyeron a estrecharlo: científicos, escritores, artistas, diplomáticos, educadores, fotógrafos, arqueólogos y músicos.

Durante la inauguración, el asesor político de la Coordinación de Comunicación Social de Presidencia de la República, José Alfonso Suárez del Real, destacó la amistad como elemento central de la relación bilateral. “Algo que caracteriza fundamentalmente a las relaciones existentes entre franceses y mexicanos ha sido esa amistad. Y esta primera exposición va a mostrar la profundidad de esa amistad a lo largo de nuestra historia”, afirmó.

En representación de la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, la directora general de Bibliotecas, Guillermina Pérez Suárez, señaló que la exposición no solo celebra dos siglos de colaboración diplomática, sino que propone una lectura del vínculo como un proceso continuo de intercambio, influencia mutua y transformación compartida. “Su recorrido invita al público a acercarse a esta historia compartida y a reflexionar sobre la cultura como un territorio de intercambio que fortalece la relación entre las sociedades”, dijo.

La embajadora de Francia en México, Delphine Borione, anunció que inician “tres meses de una programación muy ambiciosa, ecléctica, popular, construida desde hace más de un año entre aliados mexicanos y franceses en todos los ámbitos de la cultura”. También sostuvo que la muestra evidencia valores compartidos como la libertad, la igualdad, la fraternidad y el humanismo.

La subsecretaria de Relaciones Exteriores, María Teresa Mercado Pérez, describió la historia común entre México y Francia como “un proceso dinámico y multifacético. Se trata de una historia de resonancias, disonancias y contrapuntos”. Explicó que el vínculo actual rebasa el ámbito diplomático e incluye gobiernos, universidades, centros de investigación, empresas, artistas, estudiantes, científicos y ciudades, además de sectores estratégicos de la economía y el conocimiento.

La exposición fue organizada por la Embajada de Francia en México y el Institut français d’Amérique latine (IFAL), con apoyo del Acervo Histórico Diplomático y la colaboración del Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos (CEMCA). Participaron instituciones como el Archivo General de la Nación, la Biblioteca Nacional de México, el Archivo Manuel Álvarez Bravo, los institutos nacionales de Antropología e Historia y de Bellas Artes y Literatura, así como colecciones privadas; del lado francés colaboraron el Centro Pompidou, el Museo del Louvre, los Archivos Nacionales de Francia, la Biblioteca Nacional de Francia y el Centro Nacional de las Artes Plásticas.

El recorrido aborda episodios como los movimientos sociales de 1968 y los intercambios entre escritores, artistas e intelectuales. También incluye la presencia de mexicanos en Francia, entre ellos Octavio Paz, Francisco Toledo, Gabriel Orozco y el cineasta Teo Hernández. La muestra, curada por Philippe Ollé-Laprune y Conrado Tostado, forma parte de las actividades de la Gran Fiesta Franco-Mexicana, cuya programación completa está disponible en mexicofrancia2026.mx.