La rehabilitación del interceptor Poniente y del colector Carranza concluyó en septiembre de 2026, como parte de los trabajos binacionales de saneamiento del río Tijuana que coordinan la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), según el informe trimestral difundido este 19 de octubre. Las obras buscan evitar descargas de aguas residuales al río por rupturas de tuberías.

En el mismo periodo, la Sección Estadounidense de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) realizó labores de mantenimiento en un tramo de aproximadamente cinco kilómetros a ambos lados del cauce del río Tijuana, que incluyeron retiro de vegetación, corte de maleza, reparación de zonas erosionadas y reconformación de bordos. En México, el gobierno de Baja California limpió y desazolvó 3.7 kilómetros del río próximos a la frontera en agosto pasado, de donde retiró 15,778 metros cúbicos de azolve.

La ampliación de la Planta Internacional de Tratamiento de Aguas Residuales de South Bay (PITAR) a alrededor de 1,533 litros por segundo (l/s) concluyó en agosto de 2025. La Sección Estadounidense de la CILA iniciará las obras para incrementar su capacidad a 2,190 l/s. La primera fase de construcción, correspondiente a la ampliación de las instalaciones de tratamiento primario, se adjudicó en septiembre pasado, y el diseño integral está próximo a concluir, con aprobación prevista para octubre de 2026.

Ante la temporada de lluvias, la CILA llevará a cabo un taller binacional para la prevención y el control de avenidas en el río Tijuana, con la participación de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y otras dependencias de ambos países. El objetivo es desarrollar una estrategia de respuesta ante un posible episodio intenso del fenómeno El Niño durante el invierno, que podría generar lluvias fuertes y un mayor riesgo de inundaciones.

El proyecto para alejar los efluentes de las plantas de tratamiento La Morita y Arturo Herrera desviará aproximadamente 438 l/s de aguas tratadas que actualmente se descargan en el río Tijuana y los conducirá hacia la presa Abelardo L. Rodríguez con fines de recarga. La construcción inició en febrero pasado y se prevé que concluya en diciembre de 2027.

Las obras de la Planta de Bombeo 1 (PB-1), que buscan eliminar el riesgo de descargas derivadas de la capacidad de bombeo, comenzaron en abril pasado y avanzan conforme al calendario para concluir en diciembre de 2027. La construcción del Proyecto de Suministro de Energía de Respaldo de la PB-1 se reprogramó para dar prioridad a las reparaciones urgentes del emisor antiguo a presión, aunque se mantiene prevista su certificación por el Banco de Desarrollo de América del Norte (BDAN) en diciembre de 2026.

Ya comenzaron las reparaciones urgentes del emisor antiguo a presión, cuya conclusión está prevista para 2027. La sustitución integral de los 4,267.2 metros de tubería reducirá el riesgo de descargas de aguas residuales sin tratamiento hacia los cañones transfronterizos de la cuenca. Una vez concluida la obra el próximo año, estos caudales se conducirán a la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales San Antonio de los Buenos (PTAR SAB) para su tratamiento.

El proyecto de compuertas del río Tijuana permitirá reducir en aproximadamente 210 l/s los caudales que ingresan al río. La primera fase está financiada en su totalidad por México y registra ocho de sus 11 tramos concluidos. La segunda fase, financiada por el Programa de Infraestructura Hídrica Fronteriza México-Estados Unidos (BWIP) de la EPA, inició su construcción en septiembre pasado y su conclusión está prevista para principios de 2027.

México ha comprometido los recursos para las plantas de bombeo Matadero y Laureles II, y se prevé que las obras comiencen en diciembre de 2026. Las plantas se ubican en dos cañones transfronterizos distintos y, una vez rehabilitadas, ayudarán a evitar que los caudales crucen hacia Estados Unidos y permitirán conducirlos a la PTAR SAB de Tijuana.

En cuanto a interceptores y colectores, además del interceptor Poniente y el colector Carranza concluidos en septiembre de 2026, el interceptor Oriente registra 778 de los 1,553 metros previstos, con conclusión programada para diciembre de 2026. El colector Insurgentes reporta 870 metros rehabilitados de un total de 5,431, con conclusión prevista para noviembre de 2027.

En julio pasado, México convocó un taller binacional en cumplimiento de los compromisos del Acta 333, en el que representantes de la ciudad de Imperial Beach y de la Junta Regional de Control de la Calidad del Agua de San Diego compartieron mejores prácticas para el manejo de escurrimientos en obras de construcción y de aguas pluviales. Las dependencias mexicanas analizaron oportunidades para actualizar la normatividad local e incorporar mejores prácticas.

A través del Grupo de Trabajo del Acta 333, encabezado por ambas Secciones de la CILA, México coordinará la contratación de un análisis integral de los caudales del sistema de aguas residuales de Tijuana mediante un balance de masas. Se prevé formalizar la contratación a finales de 2026 y concluir el análisis a finales de 2027. El Grupo de Trabajo Binacional de Operación y Mantenimiento presentará recomendaciones a las personas titulares de ambas Secciones de la CILA en diciembre de 2026, y el alcance del Plan Maestro de Infraestructura Hídrica de Tijuana quedará definido en ese mismo mes.