El culicoides es un pequeño insecto del orden de los dípteros que mide entre 1 y 3 milímetros de longitud, por lo que resulta difícil de detectar a simple vista. Este jején, perteneciente al género Culicoides, se ha identificado como el principal vector del virus Shamonda, un patógeno que afecta principalmente al ganado bovino, ovino, caprino y equino.

El virus Shamonda fue identificado por primera vez en Nigeria en la década de 1960 y pertenece al género Orthobunyavirus de la familia Peribunyaviridae. Su transmisión entre animales ocurre mediante la picadura de estos jejenes, que actúan como intermediarios biológicos al ingerir sangre de un animal infectado y posteriormente alimentarse de uno sano.

En junio de 2026, el virus Shamonda fue detectado por primera vez en Europa, específicamente en ganado bovino del sur de Alemania y Suiza. Posteriormente se confirmó su presencia en Austria, Bélgica, Francia y España, donde se registraron casos en comunidades autónomas como Cantabria, Madrid, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Andalucía.

El 22 de octubre de 2026, las autoridades francesas informaron del primer caso humano conocido de infección por el virus Shamonda. El paciente, que presentaba una inmunodepresión severa y estaba siendo tratado en Lyon por una enfermedad grave, falleció a principios de octubre; aunque las investigaciones continúan para determinar si el virus causó o contribuyó a su muerte, las autoridades señalaron que no existe un riesgo sanitario para la población general.

En México no se han reportado casos de infección por el virus Shamonda en animales ni en humanos. Sin embargo, la reciente detección del virus en Europa y el primer caso humano en Francia han generado preocupación en la comunidad científica y en las autoridades sanitarias internacionales, que subrayan la importancia de la vigilancia epidemiológica y el control de los vectores como los jejenes del género Culicoides para prevenir la posible introducción y propagación del virus en nuevas regiones.