La ministra Yasmín Esquivel Mossa, integrante de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sostuvo que el muralismo en México operó como un movimiento social encaminado a reivindicar las raíces indígenas y la identidad nacional, fungiendo al mismo tiempo como una exhortación a la conciencia colectiva. La funcionaria emitió estas consideraciones durante la apertura de la exposición “Crónica de una Nación: la mirada de Antonio González Orozco”, efectuada en el recinto de murales del máximo tribunal del país el 8 de junio de 2026.

Esquivel Mossa explicó que existe una relación significativa entre el derecho y el arte, ya que las normas protegen el vínculo del creador con su obra a través de la regulación de los derechos de autor, y mencionó que las manifestaciones artísticas constituyen un espejo de los cambios sociales que las normas jurídicas buscan ordenar. La ministra reconoció la muestra como un tributo merecido al maestro González Orozco, cuya producción artística permanecerá en el acervo cultural mexicano por su habilidad para abordar problemáticas sociales, históricas y filosóficas.

“Eso es lo que encontramos precisamente en la obra plástica de Antonio González Orozco y, de especial manera en sus murales, en los que más allá de una crónica histórica, logra exaltar los valores que movieron a nuestros próceres y en los que fueron sentadas las bases de lo que hoy es nuestra República”, declaró la magistrada. Asistieron al acto las ministras Loretta Ortiz Ahlf, María Estela Ríos González y Sara Irene Herrerías Guerra; Salvador Rueda Smithers, director del Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec; Dolores Martínez Orralde, subdirectora general de Patrimonio Artístico Inmueble del INBAL; así como parientes del muralista. Esquivel Mossa aplaudió la propuesta del ministro Irvin Espinosa Betanzo de acoger en la sede judicial esta pieza artística para su valoración y disfrute.