La lactancia materna exclusiva en los primeros seis meses de vida de los infantes en México ha experimentado un notorio incremento del 19.6% entre 2012 y 2022, alcanzando el 33.6%, según reveló Dinorah González Castell, investigadora del Departamento de Nutrición Materna del Niño y del Adolescente del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP). Estos datos, obtenidos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) Continua 2022, subrayan la importancia de fomentar un entorno laboral y social que apoye la lactancia y el cuidado infantil.

En el marco del 8° Foro Nacional de Lactancia Materna, Anabelle Bonvecchio Arenas, directora de Políticas y Programas de Nutrición del INSP, destacó la influencia positiva de condiciones laborales amigables con la lactancia en la salud y el bienestar emocional de las madres. La lactancia materna exclusiva no solo inicia hábitos alimenticios saludables, sino que también previene la desnutrición, la obesidad infantil y contribuye a la protección del medio ambiente, siendo una inversión en la salud y el futuro.

La leche materna es una fuente esencial de nutrientes para fortalecer el sistema inmunológico de los recién nacidos, particularmente susceptibles a enfermedades infecciosas. En el 8° Foro Nacional de Lactancia Materna, Anabelle Bonvecchio Arenas sugirió la extensión de las licencias de maternidad, la creación de salas de lactancia adecuadas y la implementación de políticas de protección de la maternidad en el sector informal.

La lactancia materna se ve amenazada por la desinformación, mitos y marketing agresivo de la industria de fórmulas infantiles, además de la falta de apoyo en el entorno laboral. La representante adjunta de UNICEF en México, Maki Kato, alertó sobre estos desafíos y la importancia de la lactancia materna para la salud de las madres y sus hijos.