El 19 de agosto de 2026, un cargamento con 348 drones, cámaras y accesorios de la marca DJI fue robado cuando salía del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), en el municipio de Zumpango, Estado de México. Los productos sustraídos incluyen modelos de las series Mavic, Mini y Air, así como cámaras de acción Osmo Action y estabilizadores de la línea Ronin.

Grupo HB, operador de DJI Store México, informó que los números de serie de los equipos robados fueron bloqueados, por lo que no podrán activarse ni utilizarse. La empresa pidió a la ciudadanía no comprar, vender ni comercializar esos productos, y solicitó colaboración para localizar la mercancía o identificar a quienes la tienen en su poder.

Este robo cobra relevancia porque DJI es líder mundial en el mercado de drones, con una participación estimada entre 70 y 80 por ciento. Sus productos se emplean en producción cinematográfica, agricultura de precisión, rescate de personas, inspección de infraestructuras y topografía.

Hasta el momento no se ha informado sobre detenciones ni sobre los responsables del robo. El proceso legal correspondiente está en curso, y Grupo HB continúa solicitando el apoyo de la comunidad para evitar la circulación de los equipos robados y obtener datos que permitan su recuperación.

Ante esta situación, especialistas recomiendan a los consumidores verificar la legitimidad de los dispositivos antes de comprarlos, sobre todo en plataformas de reventa. Adquirir productos de procedencia dudosa no solo implica un riesgo económico, sino que también puede fomentar la comercialización ilegal de mercancía robada.