La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA) informó que, a través de 5 mil 190 Escuelas de Campo (ECA) distribuidas en mil 82 municipios de 28 estados, se ha capacitado a 171 mil 116 productoras y productores en procesos de transición agroecológica. El objetivo es incrementar la producción de cultivos o sistemas prioritarios en el país.

Las prácticas agroecológicas buscan reducir los costos de producción, incrementar los rendimientos y disminuir el uso de productos e insumos de síntesis química. Para ello, más de mil 200 técnicas y técnicos especializados han acompañado a las y los productores entre el 1 de septiembre de 2025 y el 30 de junio de 2026. Del total de participantes, 58 por ciento son hombres y 42 por ciento son mujeres.

Los estados con mayor participación son Veracruz, con 23 mil 368 productores; Oaxaca, con 20 mil 837; Chiapas, con 18 mil 873; Puebla, con 16 mil 694; Guerrero, con 15 mil 943, y Estado de México, con 9 mil 69 agricultoras y agricultores de pequeña y mediana escala.

En los 28 estados se fortaleció la producción de agroalimentos como amaranto, arroz, cacao, café, caña de azúcar, cebada, cebolla, chía, frijol, jitomate, leche, maíz, miel, nogal, sorgo y trigo, que han sido puestos a la venta en al menos 70 mercados locales.

Durante el periodo se produjeron poco más de 10 mil toneladas de bioinsumos sólidos y 12 millones 638 mil 826 litros de biofertilizantes. Según la dependencia, esta producción reduce costos y mejora la salud del suelo y la resiliencia climática, como parte de la estrategia implementada por la titular de AGRICULTURA, Columba Jazmín López Gutiérrez.

En los 10 meses se realizaron 6 mil 353 acciones de conservación de suelo y agua, como la incorporación de materia orgánica y abonos verdes, la asociación de cultivos, el uso de cultivos de cobertera, el trazo de curvas a nivel, el establecimiento de barreras vivas y la implementación de zanjas de infiltración.

Las ECA son espacios comunitarios de aprendizaje donde agricultoras, agricultores, técnicas y técnicos comparten saberes prácticos y científicos para innovar e impulsar la cosecha de sus unidades de producción. Las y los participantes también aprenden a dar valor agregado a sus cultivos y empacar sus productos para obtener mejores ingresos económicos.