Preparar una comida de tres tiempos en casa para una familia de cuatro integrantes cuesta alrededor de 81.75 pesos, mientras que consumirla en una fonda o restaurante se estima en 400 pesos, de acuerdo con un ejercicio ilustrativo publicado por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en la sección "Finanzas personales" de la Revista del Consumidor de octubre. La diferencia representa un ahorro de 318.25 pesos, según el cálculo del organismo.

El análisis de la Profeco compara el gasto de comer fuera, estimado en 100 pesos por persona, contra el costo de los insumos utilizados en la preparación casera. Para el menú de sopa de pasta, arroz y chicharrón en salsa verde, la dependencia desglosó el costo por porción: la sopa de pasta requirió 4 pesos de pasta, 4 de jitomate, 0.50 de cebolla, 0.40 de ajo y 1.26 de aceite; el arroz, 2.80 de arroz, 1.33 de jitomate, 0.50 de cebolla, 0.40 de ajo y 0.63 de aceite; y el chicharrón en salsa verde, 4 pesos de tomate verde, 2.60 de chile serrano, 40 de chicharrón, 0.50 de cebolla, 1.20 de ajo, 5 de cilantro, 0.63 de aceite y 12 de tortillas de maíz.

El gasto total de los ingredientes adquiridos fue de 401 pesos, con precios recabados del programa Quién es Quién en los Precios al 17 de julio pasado. La lista incluye jitomate saladette a 8 pesos por kilogramo a granel, tomate verde a 8 pesos por kilogramo, cebolla blanca sin rabo a 8 pesos por kilogramo, ajo morado a 80 pesos por kilogramo, sal de mar grano grueso a 15 pesos la bolsa de un kilogramo, chile verde serrano a 26 pesos por kilogramo, cilantro a 5 pesos el manojo, aceite mixto a 21 pesos la botella de 500 mililitros, chicharrón de puerco a 200 pesos por kilogramo, pasta para sopa a 4 pesos el paquete de 180 gramos, arroz a 14 pesos por kilogramo y tortilla de maíz a 12 pesos por medio kilogramo.

La Profeco aclaró que en la opción casera no se contemplaron los gastos de servicios como gas, electricidad y agua, ni condimentos básicos como sal o especias, ya que el objetivo era comparar únicamente el costo de los insumos. Asimismo, señaló que al surtir la despensa no solo se adquiere lo necesario para una sola comida, sino que quedan insumos para otros platillos, por lo que el valor real del menú preparado resulta considerablemente menor aunque la compra inicial sea similar al gasto de comer fuera.

El ejercicio forma parte de las recomendaciones de la dependencia para cuidar la economía familiar, que incluyen elaborar un menú semanal, comprar solo lo necesario y evitar el desperdicio. La Profeco también recordó a los consumidores que el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (Pacic) es un apoyo para adquirir productos a precios justos, identificables en las tiendas de autoservicio. Los precios pueden variar según el lugar de compra, la temporada y las marcas elegidas, así como por los hábitos de preparación y el consumo de gas o electricidad, precisó el organismo.