La Secretaría de Hacienda y Crédito Público realizó el 15 de octubre la cuarta subasta simultánea de 2026 de Bondes G y del Bono S, mediante la cual colocó 40 mil millones de pesos a través del esquema de vasos comunicantes. La operación forma parte del programa anual de financiamiento autorizado para el ejercicio fiscal 2026 y se llevó a cabo dentro de los techos de endeudamiento aprobados por el Congreso de la Unión y conforme a la Ley Federal de Deuda Pública.

Del total colocado, 33 mil 400 millones de pesos correspondieron a Bondes G y 6 mil 600 millones al Bono S. En los Bondes G, instrumentos de tasa flotante referenciados a la TIIE de Fondeo del Banco de México, se ofertaron plazos de 2, 3, 4 y 6 años: en el plazo de dos años se colocaron 5 mil 100 millones de pesos; a tres años, 8 mil 600 millones; a cuatro años, 9 mil 550 millones; y a seis años, 10 mil 150 millones. Cada plazo presentó sobretasas de 0.1000%, 0.1400%, 0.1720% y 0.1992%, respectivamente.

El Bono S, instrumento de tasa fija con cupón de 8% y plazo de 10 años, registró una tasa de rendimiento de 9.36%. De acuerdo con Hacienda, su alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible responde al Marco de Referencia Soberano de Financiamiento Sostenible y a la lista de Gastos Elegibles 2026, lo que permite transparentar la asignación de recursos presupuestarios hacia proyectos con impactos ambientales, sociales y de gobernanza positivos.

La emisión alcanzó una demanda total de 104 mil 531 millones de pesos, equivalente a 2.61 veces el monto asignado. La subasta contó con participación de inversionistas nacionales y extranjeros, lo que, según la dependencia, refleja la confianza en los instrumentos emitidos por el gobierno federal.

Con esta colocación, México consolida su posición en la región como emisor soberano de instrumentos financieros sostenibles alineados con criterios ASG y ODS, y contribuye a fortalecer la curva de rendimiento de instrumentos sostenibles, que constituye una referencia para futuras emisiones temáticas, señaló Hacienda.

La dependencia reafirmó su compromiso con una política fiscal prudente y responsable, orientada al uso eficiente y transparente del financiamiento público para impulsar proyectos estratégicos de desarrollo económico, social y ambiental.