LA POESÍA REVOLUCIONARIA Y MÍSTICA DE ERNESTO CARDENAL INVADIÓ EL PALACIO DE BELLAS ARTES
_ El poeta nicaragüense ofreció este sábado un recital de lectura, como parte de los festejos por sus 90 años de vida
“Ernesto Cardenal, sea usted bienvenido a México, que en estos momentos de duelo e indignación que vivimos, sabe necesaria su palabra, sabe necesaria la poesÃa. Y gracias por permitirnos compartir con usted sus fecundos noventa años de vida. ¡Felicidades poeta!â€, le expresó Eduardo Vázquez
Poeta revolucionario y mÃstico, anticapitalista y amoroso, Ernesto Cardenal, a quien “el amor por la belleza de las muchachasâ€, lo llevó al “amor a Diosâ€, comenzó los festejos por sus 90 años de vida con un recital de poesÃa en el Palacio de Bellas Artes, en el que el vate nicaragüense dio lectura por más de una hora a algunos de sus poemas más representativos y donde no faltó el reclamo popular que por estos dÃas ronda a México: “Nos faltan 43… Vivos se los llevaron, vivos los queremos…â€.
La noche de este sábado, Cardenal dejó correr ante el público capitalino su vena poética vertida en poemas memorables como Oración por Marilyn Monroe (Señor/recibe a esta muchacha conocida en toda la tierra con el nombre de Marilyn Monroe/aunque ese no era su verdadero nombre/pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años/y la empleadita de tienda que a los 16 se habÃa querido matar) o el célebre Al perderte yo a ti (Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido/yo porque tú eras lo que yo más amaba/y tú porque yo era el que te amaba más/Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo/porque yo podré amar a otras como te amaba a ti/pero a ti no te amarán como te amaba yo).
En el recital de poesÃa, festejado efusivamente por los presentes, sólo dos voces acompañaron a Ernesto Cardenal: las de los también poetas Eduardo Vázquez MartÃn (Secretario de Cultura de la Ciudad de México) y Jorge Boccanera, escritor y periodista argentino.
Al iniciar el acto, Eduardo Vázquez señaló: “Nos reúne esta noche la palabra del poeta Ernesto Cardenal, quien nace en Nicaragua en el año de 1925 y comienza publicar poemas a mediados del siglo XX, en un mundo dividido tras la Segunda Guerra, cuando la amenaza nuclear gravitaba sobre todos los seres humanos, y cuando al amparo de los Estados Unidos se imponÃan en América Latina dictadores crueles, ejércitos abyectos, siervos sin escrúpulos: Batista, Duvalier, Trujillo, Stroessner, los Somozaâ€.
En este sentido, destacó que “Cardenal ve en la Revolución una forma de redención, pero también es cierto que en el pasado y presente indÃgenas encuentra el poeta un referente que fortalece su visión cristiana de la comuniónâ€, y que “el afán utopista de Ernesto Cardenal lo llevó a fundar una comunidad cristiana en una apartada isla de Nicaragua†(Solentiname).
Al dirigirse a Cardenal, Eduardo Vázquez expresó: “Usted como poeta y como hombre es un ejemplo ético de congruencia: acompañó las luchas que llevaron al derrocamiento de Somoza y asumió su responsabilidad como Ministro de Cultura desde el mismo triunfo de la Revolución, ha tenido, también el valor de ser crÃtico, cuando lo ha considerado necesario, con los gobiernos que de ese triunfo emanaron. Como persona se ha ganado el respeto y la admiración de sus compañeros de lucha pero también de aquellos que no comulgan necesariamente con sus ideasâ€.
Y concluyó: “Ernesto Cardenal, sea usted bienvenido a México, que en estos momentos de duelo e indignación que vivimos, sabe necesaria su palabra, sabe necesaria la poesÃa. Y gracias por permitirnos compartir con usted sus fecundos noventa años de vida. ¡Felicidades poeta!â€.
Por su parte, el poeta Jorge Boccanera dijo que Ernesto Cardenal es una figura fundamental para las letras de América Latina y un auténtico sÃmbolo de la lucha por la dignidad y por la libertad en el mundo.
Vino luego la lectura de poesÃa de Ernesto Cardenal, en la que por cerca de una hora con 20 minutos, el poeta nicaragüense emocionó al público con la belleza, intensidad y combatividad de trabajos como: Te doy Claudia, estos versos o Nixon en su campaña presidencial, en el que recuerda que “la evolución de los presidentes de Estados Unidos, contradice la teorÃa de Darwinâ€; asimismo, leyó poemas “dedicados a los valores de los indios americanos†y a Solentiname, isla en la que permaneció 12 años “y en la que nos identificamos con las luchas guerrilleras en las montañas de Nicaraguaâ€.
Al término del recital, el público presente en el Palacio de Bellas Artes gritó consignas por la aparición de los normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, desaparecidos desde septiembre pasado.
Cardenal, autor de obras como Cántico cósmico, Oración por Marilyn Monroe y otros poemas y El Evangelio de Solentiname, formó parte de una generación que compartió la educación jesuita, el compromiso social ante los acontecimientos polÃticos del paÃs y las influencias literarias de la poesÃa de habla inglesa y la poesÃa vanguardista latinoamericana.
Este recital de poesÃa, denominado Noventa en los noventa, fue convocado por la Dirección General de Publicaciones del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, eel Instituto Nacional de Bellas Artes, la SecretarÃa de Cultura de la Ciudad de México y Trilce Ediciones.
“Ernesto Cardenal, sea usted bienvenido a México, que en estos momentos de duelo e indignación que vivimos, sabe necesaria su palabra, sabe necesaria la poesÃa. Y gracias por permitirnos compartir con usted sus fecundos noventa años de vida. ¡Felicidades poeta!â€, le expresó Eduardo Vázquez
Poeta revolucionario y mÃstico, anticapitalista y amoroso, Ernesto Cardenal, a quien “el amor por la belleza de las muchachasâ€, lo llevó al “amor a Diosâ€, comenzó los festejos por sus 90 años de vida con un recital de poesÃa en el Palacio de Bellas Artes, en el que el vate nicaragüense dio lectura por más de una hora a algunos de sus poemas más representativos y donde no faltó el reclamo popular que por estos dÃas ronda a México: “Nos faltan 43… Vivos se los llevaron, vivos los queremos…â€.
La noche de este sábado, Cardenal dejó correr ante el público capitalino su vena poética vertida en poemas memorables como Oración por Marilyn Monroe (Señor/recibe a esta muchacha conocida en toda la tierra con el nombre de Marilyn Monroe/aunque ese no era su verdadero nombre/pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años/y la empleadita de tienda que a los 16 se habÃa querido matar) o el célebre Al perderte yo a ti (Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido/yo porque tú eras lo que yo más amaba/y tú porque yo era el que te amaba más/Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo/porque yo podré amar a otras como te amaba a ti/pero a ti no te amarán como te amaba yo).
En el recital de poesÃa, festejado efusivamente por los presentes, sólo dos voces acompañaron a Ernesto Cardenal: las de los también poetas Eduardo Vázquez MartÃn (Secretario de Cultura de la Ciudad de México) y Jorge Boccanera, escritor y periodista argentino.
Al iniciar el acto, Eduardo Vázquez señaló: “Nos reúne esta noche la palabra del poeta Ernesto Cardenal, quien nace en Nicaragua en el año de 1925 y comienza publicar poemas a mediados del siglo XX, en un mundo dividido tras la Segunda Guerra, cuando la amenaza nuclear gravitaba sobre todos los seres humanos, y cuando al amparo de los Estados Unidos se imponÃan en América Latina dictadores crueles, ejércitos abyectos, siervos sin escrúpulos: Batista, Duvalier, Trujillo, Stroessner, los Somozaâ€.
En este sentido, destacó que “Cardenal ve en la Revolución una forma de redención, pero también es cierto que en el pasado y presente indÃgenas encuentra el poeta un referente que fortalece su visión cristiana de la comuniónâ€, y que “el afán utopista de Ernesto Cardenal lo llevó a fundar una comunidad cristiana en una apartada isla de Nicaragua†(Solentiname).
Al dirigirse a Cardenal, Eduardo Vázquez expresó: “Usted como poeta y como hombre es un ejemplo ético de congruencia: acompañó las luchas que llevaron al derrocamiento de Somoza y asumió su responsabilidad como Ministro de Cultura desde el mismo triunfo de la Revolución, ha tenido, también el valor de ser crÃtico, cuando lo ha considerado necesario, con los gobiernos que de ese triunfo emanaron. Como persona se ha ganado el respeto y la admiración de sus compañeros de lucha pero también de aquellos que no comulgan necesariamente con sus ideasâ€.
Y concluyó: “Ernesto Cardenal, sea usted bienvenido a México, que en estos momentos de duelo e indignación que vivimos, sabe necesaria su palabra, sabe necesaria la poesÃa. Y gracias por permitirnos compartir con usted sus fecundos noventa años de vida. ¡Felicidades poeta!â€.
Por su parte, el poeta Jorge Boccanera dijo que Ernesto Cardenal es una figura fundamental para las letras de América Latina y un auténtico sÃmbolo de la lucha por la dignidad y por la libertad en el mundo.
Vino luego la lectura de poesÃa de Ernesto Cardenal, en la que por cerca de una hora con 20 minutos, el poeta nicaragüense emocionó al público con la belleza, intensidad y combatividad de trabajos como: Te doy Claudia, estos versos o Nixon en su campaña presidencial, en el que recuerda que “la evolución de los presidentes de Estados Unidos, contradice la teorÃa de Darwinâ€; asimismo, leyó poemas “dedicados a los valores de los indios americanos†y a Solentiname, isla en la que permaneció 12 años “y en la que nos identificamos con las luchas guerrilleras en las montañas de Nicaraguaâ€.
Al término del recital, el público presente en el Palacio de Bellas Artes gritó consignas por la aparición de los normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, desaparecidos desde septiembre pasado.
Cardenal, autor de obras como Cántico cósmico, Oración por Marilyn Monroe y otros poemas y El Evangelio de Solentiname, formó parte de una generación que compartió la educación jesuita, el compromiso social ante los acontecimientos polÃticos del paÃs y las influencias literarias de la poesÃa de habla inglesa y la poesÃa vanguardista latinoamericana.
Este recital de poesÃa, denominado Noventa en los noventa, fue convocado por la Dirección General de Publicaciones del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, eel Instituto Nacional de Bellas Artes, la SecretarÃa de Cultura de la Ciudad de México y Trilce Ediciones.